|
Ese día estuve especialmente centrada y en contacto contigo. Por la tarde subí a recostarme un rato porque estaba agotada, te notaba más inquieta. Hablamos, escuchamos música clásica, respiramos y nos relajamos, cosa que hacía siempre, pero ese día tenia muchas ganas que salieras y por fin poder conocerte.
Estaban en casa mi madre (la Omi) con Lucho su marido que habían venido desde Chile a recibirte y conocerte y ya habían tenido que aplazar el viaje varias veces porque tu no querías salir. También estaban tus yayos que estaban al pie del cañón esperando a su nieta y tu teta iris ... Dani, tu tete, estaba de viaje de vacaciones con sus amigos.
Antes de cenar, a eso de las 8.30 pm me empezaron a dar contracciones muy suaves, pero como ya las había tenido antes y habían sido “falsa alarma” no quise ilusionarme y no dije nada. Tu papi, Xavier, estaba trabajando. Nada más verlo entrar a casa (9.30pm)me diste una patada que no pude evitar sonreír, aun cuando me sorprendió la fuerza del golpe, pero entendí y sentí que había comenzado tu nacimiento. Se lo comenté a papi, me miró y dijo….”si ya es el momento”…..parece ser que mi cara de parturienta me delataba.
Bajamos a cenar con todos a la luz de la luna en el jardín. Las contracciones ya eran seguidas cada 10 minutos, así que informamos a la familia y aunque no querían presionarme no podían evitar mirarme con cara de….ya? otra contracción…??...parece que ahora si…” Estaban emocionados.
Terminamos de cenar y las contracciones seguían su ritmo. Papi al ver que efectivamente era el pre-parto, preparó todo. Se vistió de blanco y arregló el lugar y todo lo que hacía falta. Yo solo pensaba en ti y estaba tan emocionada, tan feliz de que por fin íbamos a estar juntas que esperaba tranquilamente cada contracción que se hacían cada vez más fuertes. Nos fuimos a dar un paseo por la playa y la luz de la luna.
Al llegar a casa ya el dolor era mayor. Nos acostamos con papi, eran como las 11pm y papi se dormía del cansancio mientras a mi me mantenías tu más que despierta. Ahí pasé varias horas de dolor,
|
solo pensaba en no contraerme y siempre expandir para que tu no subieras y no se detuviera el proceso. A veces no podía más y papa me recordaba que el dolor tenia sentido que estabas naciendo y haciendo tu trabajo y yo tenia que hacer el mío… soportarlo….”es solo dolor”.
Papá se dio cuenta que estaba muy sumergida en la cama y me levantó a caminar un poco, ya no me podía mover bien. Las contracciones eran constantes, cada 3 minutos, no paraban y ya llevaba 7 horas pariendo. Sabía que faltaba , lo sentía y que el dolor iba a aumentar aun más. Me daba fuerzas pensar que no quería que nacieras en una clínica con gente extraña, tanta luz y ruido, menos anestesiada, quería sentirlo todo. Así que tenía que centrarme y pensar en ti.
De repente sentí agua que rompía entre mis piernas, no fue una sensación desagradable, más bien me sentí con menos peso y me alivió.
Como a las 6 am llegó Manolo,médico y amigo y también las matronas de Acuario, pero los veía poco, solo quería estar contigo y papi, quien me daba mucha seguridad, fuerza y confianza….”Roxanita, estas pariendo…” Así me dijo cuando en un momento le dije que no podía más. Me miré en el espejo y conecté otra vez contigo, me lavé la cara y llegó el “expulsivo”.
Raquel, la matrona, me dice que me tocara , que ya se sentía tu cabecita. Yo solo tenía ganas de empujar y cada vez que lo hacía sentía que me desgarraba por dentro, pero sabía que esa eras tú que ya venías en camino.
Sentí tantas cosas, tantas emociones, alegría y rabia, pero la felicidad de saber que nacías era mayor que cualquier cosa. Saber que era una experiencia que estábamos compartiendo las, ahora no eras solo tu, yo te tenia que ayudarte empujando. Ya quería besarte, abrazarte y mimarte mucho. Sentía que existíamos solo tu y yo y tu papi cerca dándonos confianza y amor.
|