Biografia Adolfo Gómez Papui

Adolfo Gómez Papi nace en Barcelona en 1957. Entre 1974 y 1980 cursa sus estudios de Medicina en la Universidad Central de Barcelona, y posteriormente se especializa en pediatría en el Hospital de la Vall de Hebrón. En 1985 se traslada a Tarragona donde, hasta la fecha, forma parte del Servicio de Pediatría del Hospital Joan XXIII. Coordinador de la Comisión de Lactancia Materna del Hospital, contribuye a que en 1997 el hospital obtenga el galardón de Hospital Amigo de los Niños, por promocionar, promover y apoyar la lactancia materna y trabaja para que el hospital sea pionero en España en la práctica del Método de la Madre Canguro. Desde el año 2002 es miembro del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría y desde el año 2008, del Grupo de Trabajo de Formación de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (antes Iniciativa Hospital Amigo de los Niños, IHAN). Ha colaborado en la edición de Lactancia Materna: Guía para profesionales (2004), editado por el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, y en el más reciente Manual de Lactancia Materna. De la Teoría a la Práctica (2008), editado por la Asociación Española de Pediatría.

El pediatra Adolfo Gómez Papí aboga por los vínculos afectivos e instintivos de los padres con los hijos. El contacto piel con piel, alargar la lactancia lo máximo posible o coger en brazos a los bebés cuando lo soliciten, son imprescindibles para el desarrollo emocional y social de nuestros hijos. En una entrevista declara:

“Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la relación madre-lactante ha aportado protección, calor, estimulación social y nutrición al lactante. Sin embargo, el manejo médico perinatal moderno ha impuesto un patrón de separación temprana de madre y bebé. La separación precoz provoca una hipotermia, que el bebé intenta minimizar haciendo vasoconstricción periférica, que comporta un mayor consumo de glucosa y una acidosis metabólica. El bebé llora para reunirse con su madre y recuperar la temperatura corporal. Si se desaprovecha el período sensitivo del bebé separándole de su madre nada más nacer, no tendrá la oportunidad de alcanzar el pecho de su madre por sí mismo, de reconocer su olor ni de hacer una toma espontánea y correcta, lo que dificulta el éxito de la lactancia materna y el vínculo madre-bebé.”